Los delincuentes digitales utilizan diferentes estrategias para engañar a las personas
Y obtener su información o su dinero. Identificar estas modalidades es clave para evitar caer en fraudes.
Estas son cinco de las más frecuentes:
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Phishing:
Correos electrónicos o mensajes falsos que imitan a empresas reconocidas para solicitar datos personales o financieros.
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Vishing:
Llamadas telefónicas engañosas donde se hacen pasar por funcionarios para pedir información confidencial.
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Smishing:
Mensajes de texto con enlaces fraudulentos que buscan que el usuario entregue sus datos.
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Pharming:
Redirección a páginas web falsas sin que la persona lo note, con el fin de capturar información sensible.
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Whaling:
Fraudes dirigidos a directivos o personas con cargos estratégicos dentro de una organización.
Desde Cooperen se hace un llamado a mantenerse alerta, verificar siempre los canales oficiales y no compartir claves ni códigos de seguridad. Ninguna entidad solicita información confidencial por medios no autorizados.
La mejor protección es estar informado. Reconocer estas modalidades puede marcar la diferencia entre un intento de fraude y una decisión segura.